Terapia de trauma infantil en Palma

La importancia de la terapia infantil

Cuando un niño ha vivido experiencias difíciles, su malestar puede expresarse en forma de miedos, rabietas, retraimiento, regresiones o dificultades para dormir. La terapia infantil con enfoque en trauma ofrece un espacio seguro, donde el niño puede expresar y regular lo vivido a través del juego y el vínculo, respetando siempre su ritmo.

Psicología infantojuvenil

Evaluación, diagnóstico y tratamiento para niños y adolescentes que presentan ansiedad, miedos, problemas de conducta o dificultades de regulación emocional. Trabajo con un enfoque especializado en trauma y apego, utilizando EMDR y herramientas basadas en la evidencia. Mi consulta en Palma proporciona un espacio seguro donde los niños pueden expresar lo que sienten y aprender habilidades emocionales.



La terapia infantil se realiza a través del juego terapéutico, el vínculo y la expresión simbólica, siempre en coordinación con las familias.

Enfoque sistémico en intervención familiar

El enfoque sistémico entiende las dificultades emocionales y relacionales como parte de un sistema de vínculos, principalmente la familia. En lugar de centrarse en una sola persona, pone el foco en las interacciones, los roles y las dinámicas relacionales que influyen en el bienestar de niños, adolescentes y adultos.


La intervención familiar busca fortalecer la comunicación, mejorar la comprensión mutua y generar cambios que favorezcan un clima de mayor seguridad, apoyo y colaboración dentro del sistema familiar

Terapia centrada en soluciones

La terapia centrada en soluciones es un enfoque breve y práctico que pone el acento en los recursos, capacidades y fortalezas de la persona y su entorno.


Más que profundizar en el problema, se orienta a identificar qué está funcionando, qué cambios son posibles y cómo avanzar hacia objetivos concretos y alcanzables, promoviendo una sensación de competencia, esperanza y agencia personal.

Asesoramiento y coordinación con colegios

Trabajo con centros educativos para facilitar adaptaciones, mejorar la convivencia y comprender las necesidades emocionales de los menores.


Ofrezco orientaciones claras, pautas prácticas y coordinación directa con el profesorado desde una mirada sensible al trauma y al neurodesarrollo.

Intervención en trauma simple y complejo, tanto en niños como en adultos.

El trauma aparece cuando una experiencia resulta tan abrumadora que la persona —niño, adolescente o adulto— no puede afrontarla con los recursos que tiene en ese momento. No depende solo de lo que ocurre, sino de cómo se vive y del apoyo disponible.

Trauma simple

El trauma simple se produce tras un acontecimiento único y delimitado en el tiempo, como un accidente, una pérdida repentina, una experiencia médica difícil o un episodio puntual de violencia. Aunque el suceso haya pasado, el cuerpo y la mente pueden seguir reaccionando como si el peligro continuara, a través de miedo, alerta constante, recuerdos intrusivos o evitación.

Trauma complejo

El trauma complejo se desarrolla cuando las experiencias traumáticas son repetidas, prolongadas o ocurren en relaciones significativas, especialmente durante la infancia y la adolescencia.


Suele estar vinculado a situaciones como negligencia emocional, abuso, violencia familiar, separaciones tempranas, adopción o acogimiento con historias de adversidad. Este tipo de trauma no solo afecta a recuerdos concretos, sino al desarrollo emocional, la regulación, el apego y la manera de relacionarse con uno mismo y con los demás.


No se trata únicamente de lo que ocurrió, sino de haber tenido que enfrentarlo en soledad, sin la protección y el acompañamiento necesarios.

Talleres grupales terapéuticos para niños, adolescentes y familias

Grupos terapéuticos sobre regulación emocional, autoestima, trauma y apego. Son sesiones dinámicas, prácticas y adaptadas a cada etapa evolutiva, ideales para reforzar habilidades en un entorno seguro y educativo.

Creo materiales terapéuticos personalizados para acompañar procesos en consulta: cuadernos, fichas, guías y ejercicios adaptados a las necesidades de los menores y sus familias. Son recursos prácticos que complementan el trabajo clínico.

Materiales y recursos terapéuticos propios

Señales habituales

Señales emocionales

Se manifiestan como cambios persistentes en el estado de ánimo, como tristeza, irritabilidad, miedos intensos o dificultad para expresar emociones. Indican que el niño puede estar emocionalmente desbordado.

Señales conductuales

Aparecen a través de rabietas frecuentes, agresividad, conductas desafiantes o aislamiento. Suelen ser una forma de expresar malestar cuando no sabe comunicarlo con palabras.

Señales escolares

Incluyen bajada del rendimiento, problemas de atención o rechazo a ir al colegio. El entorno escolar suele reflejar dificultades emocionales no resueltas.

Señales físicas

Se expresan mediante dolores recurrentes, alteraciones del sueño o del apetito sin causa médica clara. El cuerpo actúa como canal de expresión del malestar emocional.

Intervención psicólogica en trauma infantil y acompañamiento familiar

¿Cómo es el acompañamiento?


El acompañamiento terapéutico infantil se centra en ofrecer un espacio seguro donde el niño pueda expresarse y comprender lo que le ocurre a través del juego, la palabra y el vínculo con el profesional. El trabajo no se limita al niño: la familia forma parte activa del proceso, recibiendo orientación y apoyo para entender las necesidades emocionales y acompañarlas de forma adecuada en el día a día. El objetivo es favorecer el bienestar emocional y dotar al niño de recursos para afrontar sus dificultades.

Sesión de terapia familiar trabajando comunicación entre padres e hijos

DETALLE CLAVE

Importancia del trabajo con la familia

El trabajo con las familias es fundamental para que el proceso terapéutico sea efectivo y alcanzar los mejores resultados posibles. Los adultos de referencia son aquellos que acompañan al niño en su día a día, y por ello, es crucial que comprendan lo que le sucede y cómo pueden responder de manera adecuada a sus necesidades emocionales. Esto no solo refuerza el progreso que se realiza en terapia, sino que también proporciona continuidad en el apoyo emocional que el niño necesita. Cuando familia y profesional colaboran de manera coordinada, se establece un entorno más seguro y coherente que no solo favorece el desarrollo emocional del niño, sino que también promueve un sentido de estabilidad y confianza en el entorno familiar, lo cual es esencial para un crecimiento saludable.

Sesión de terapia especializada en trauma infantil y adolescencia